Inevitables

A lo largo de la vida hay muchas cosas que se evitan, por más esfuerzo que hicieron nuestros padres o las personas mayores, era inevitable que esas experiencias llegaran a nuestras vidas, pero nunca se habló de ello, por lo menos en mi caso.

Hay 3 de esos inevitables que siento que hoy se podrían tratar mucho mejor con nuestros hijos e incluso con nosotros mismos. Uno es el sexo, tarde o temprano todos tendremos nuestra primera experiencia… y qué información nos dan? Pensemos en lo poco que se dice porque, si no estoy mal, nunca nadie dice que deberíamos disfrutarlo y que debería sentirse bien, cómodo, tranquilo, al contrario hay miedo, desagrado y culpa. Es un acto tan básico como la humanidad misma y no hemos podido acercarnos al tema de una forma responsable y desde el amor propio, desde lo que nos hace humanos, que no es otra cosa que el amor. Porque no verlo con otros ojos y darles una mejor información a nuestros hijos, de todo lo que significa la sexualidad, miradas, abrazos, TODO!!! El momento llegará para todos pero podemos hacer que sea diferente, más responsable y lleno de amor.

La segunda es el dinero, todos en algún momento tendremos dinero en el bolsillo, aparecerá debajo de la almohada, las abuelas o tíos nos regalarán uno que otro billete, el primer sueldo… y de nuevo: qué nos dicen… a mí me decían que debía ahorrar, pero no cómo, ni cuando, ni para qué. Había cierto temor al hablar de dinero, por no tenerlo, por perderlo, estaría bien si nos dijeran que se puede disfrutar, compartir, darse gustos, ser responsables con él, y verlo como la consecuencia de llevar una vida en paz, siendo buenos seres humanos, no como una fuerza sobrenatural que saca lo peor de las personas, eres la misma persona con o sin dinero, harás las mismas cosas!!! Yo creo se puede tener una aproximación al dinero con amor, sin culpa y sin pensar en opiniones ajenas.

Y la tercera… inevitablemente todos moriremos. No tiene que ser algo oculto, a lo que tememos. Hay un meme por ahí que dice: «Sólo se vive una vez… No! Sólo se muere una vez, vivimos todos los días». Si no aprovechamos cada día, y más en esta época que nos tocó vivir de pandemia, pensemos que más que nunca despertar en la mañana, estar resguardados en nuestras casas, con las personas que amamos es un regalo. Cuál es el miedo entonces? Por qué no abrazar la muerte como parte de la vida y vivir cada día evolucionando en todos los niveles, espiritual, físico, emocional y mental, por qué no disfrutar los momentos, encerrados o no, y aprender a ver lo bueno que nos trae todo este cambio planetario.

Reaccionemos de una vez y veamos lo que el planeta quiere decirnos: cuidémonos, cuidemos el planeta, respetémonos y respetemos todo con lo que compartimos este espacio que inevitablemente dejaremos un día.

Si se puede

Y si, se puede vivir sin dolor.

Se puede sacar el dolor, el sufrimiento que nos enseñaron los medios, nuestros papás, la cultura, el entorno… «es que a esta vida venimos a sufrir»… La vida es hoy, no tiene sentido cargar con todo eso y creérselo, creer que es así y que no hay más posibilidades. Noticias: hay miles de posibilidades, porque cada uno puede crear lo que quiera desde sus emociones y sus pensamientos… somos únicos!!

Se puede vivir buscando la mejor opción para cada uno, no para los demás, cuántas veces hacemos cosas para darle gusto a la mamá, al papá, a las tías, a los profesores, para quedar bien, porque «qué dirá la gente si…»

Los que hemos vivido desde esos lugares, seguramente ya estamos cansados de seguir modelos que no son propios y queremos vivir una vida más honesta, más transparente. Por qué no sacar del clóset esa persona llena de luz y grandeza, ese artista, ese emprendedor, ese chef, ese deportista… y simplemente expresarnos como somos, cómo fuimos alguna vez y dejamos de ser por tanta presión y porque nos acostumbramos a esa clase de dolor y de sufrimiento, pensando que esa era la «normalidad» y no lo era, la «normalidad» la define cada uno y es completamente respetable la de todos.

Qué bueno sería que las personas entendiéramos que lo que nos hace humanos son esas diferencias, que lo mejor de esta experiencia es encontrar gente diferente, en todos los niveles, desde que hablen otro idioma, que sean de otra cultura, de otra raza; abrirse a las posibilidades del mundo, de la humanidad misma, y no cerrar los ojos a una realidad bellísima por el temor a salirse de lo que ha sido por décadas. Por qué no hacer lo que nos gusta, amar a la persona que queramos, amar lo que hacemos, trabajar en lo que amamos, por qué no ver la vida como una infinidad de posibilidades increíbles para todos y no como ese camino tortuoso de espinas y obstáculos que nos enseñaron a ver. Por qué no caminamos mejor llenos de vida, de amor, de regalos de la naturaleza, del cielo, por qué no transitarla sintiendo cada momento, cada oportunidad de saborear algo nuevo.

Después de todo este tiempo es la mejor posibilidad, mañana no sabemos, ya el miedo ni el dolor ya no son opción, sí se puede vivir desde un lugar bonito, sí se puede ver las cosas con un filtro que simplifique y dejemos de complicarnos por cosas que después no tendrán ningún sentido.

Apuesto que en 2015 nadie respondió bien a la pregunta ¿Cómo te verás en 5 años?

En 5 años…

Quiero vivir exactamente así, sin dolor, sin culpas ni miedos, quiero ser yo y entregar lo mejor de mí a mi y al mundo.